De los últimos sucesos ocurridos en la ciudad Condal, podemos extraer un análisis tanto político así como de la situación social, de la crispación y violencia sin sentido y el típico y tópico etcétera.
Pero está vez quiero orientar este humilde artículo hacia el análisis de las movilizaciones juveniles actuales, las cuales se organizan mediante la utilización de las redes sociales y aplicaciones de comunicación como Telegram. Mediante estos grupos organizan la estrategia de sus "actividades" la intendencia de los puntos de reunión, métodos de actuación en situacion, puntos de huida y lo más curioso una lista de consejos de que hacer con lo saqueado... Estos grupos nos demuestran los peligros de que los menores tengan acceso a las redes sociales y a su vez la gran importancia de la responsabilidad de los adultos de esta sociedad hacia ellos, pues gran parte de esos muchachos son derivado directo de una falta de valores instaurados en sus hogares, y no hablo solo de los llamados valores tradicionales, sino del abandono sistemático de las responsabilidades de aquellos padres que tienen la cabeza demasiado cargada por los problemas propios que no atienden a su legado.
Peligroso también la facilidad de la manipulación de las masas, arietes mejor que defienden o dicen defender causas que ni entienden, ni van con ellos. La mezcla de "motivos" a desdibujado una vez el significado o lo que llevo a esa movilización social de tal modo que no saben ni que les llevó ahí ni que solución encuentran... Pero ene ste aspecto, la violencia desbocada ha sido en gran parte por los más jóvenes de la cueva, muchachos que han aprovechado el clima de caos en pro de dejar ir sus frustraciones y su ya tan cultivada violencia sin sentido.
Cargando con todo lo que les rodea de la misma forma que cargan contra todo lo que no comprenden o no respetan, llegando a dar un espectáculo nefasto y vergonzante el cual en consecuencia directa, no solo deja en mal lugar a esta sociedad sino los argumentos de los verdaderos defensores de su causa de origen, aquella que se a desdibujado a través de sus actos, los cuales condenan hasta aquéllos que abogan por la movilización social y la organización.
Realmente las viralizadas imágenes de los destrozos, los robos y en definitiva la estupidez de sus actos y declaraciones, beneficia directamente a los argumentos de aquellos que simplemente observan la decadencia que domina las calles, y abogan por la necesidad de un cambio de paradigma político hacia un sistema más duro y sin duda extremista y controlador, ya que realmente es necesario recuperar las riendas de esta sociedad.
De todo esto lo más preocupante está en los gritos que se han dado en la movilización de Bilbao donde está misma marabunta de chavales o cachorros han dado gritos y proclamas hacia la banda terrorista ETA, con lo cual el miedo social a una reinstauración de la banda criminal, resucita el fantasma de viejos y oscuros tiempos. Con lo cual se unifican tres aspectos destacables de estas movilizaciones.
1) Aquellos que luchan por causas nobles, los cuales son minimizados por los altercados y perdido el sentido de su lucha, eternas víctimas del sistema y de ellos mismos.
2) Movilizaciones de muchachos que utilizan la situación para lanzar su odio, rabia y frustraciones a una destrucción sin sentido.
3) Cáncer social que aprovecha el caos en pro de lanzar sus proclamas de odio y miedo en pro de controlar la sociedad.
Deberíamos detener máquinas y analizar las consecuencias de estas movilizaciones sociales... Como se puede parar esta barbarie?
Acaso encontramos normal que por parte de representantes políticos se de pie y apoyo a la quema de las ciudades? Está era la tan luchada democracia?
Sin duda debemos deter el auge de aquellos que aplaudan y motiven a estos movimientos y ahogar por el pensamiento y la cordura.