Donald Trump vuelve a demostrar su potencial estratégico
En uno de mis ya numerosos análisis de la situación, uno de aquellos en que todo el mundo me miró extrañado... Dije claramente que existen tres versiones del mismo Donald Trump. Y que la más oculta y más relevante es su versión de estratega, sus negociaciones a puerta cerrada y llamada personal desde ese teléfono que guarda como oro en paño. Dije que haría un pacto que sorprendería a la sociedad actual tan falta de análisis y comprensión del medio, dije que pactaria con Vladimir Putín, pues el no a subestimado ni el potencial político, militar ni geoestratégico del presidente ruso, dije que a el los faroles y ansías europeístas de Zelenski le estaban llevando al límite, ya que esas ínfulas de político progresista capaz de sacrificar el pueblo en pro de cubrir una mala gestión, lo llevaría a simplemente perder en la carrera de fondo en que el mismo se metió a nivel geoestratégico. Donald Trump no es solo un presidente es un ajedrecista de su visión de negocio, el cual ahora está focalizado en devolver a los Estados Unidos el nombramiento de la primera potencia mundo. Donald Trump ve en la gestión América el caballo de batalla idóneo para alcanzar sus metas y no solo sus beneficios personales sino su propósito de control y gestión necesaria para el funcionamiento del engranaje completo de su plan de mundo. Convirtiendo la política exterior y la estrategia militar americana en un control de puntos clave necesario para la estabilidad, haciendo pasar a todo el mundo y sus sistemas por su propio filtro de interés.
Con el pacto del gasoil no solo abaratará costos a la población mundial sino q ir a más incluye una letra pequeña en negrita a los gobiernos del mundo, los cuales a escondidas aceptan las decisiones pero a cara descubierta dicen estar en contra.
Mientras que la Francia de Macron intenta resucitar la visión de la Francia de De Gaulle, haciendo una puesta en escena de falso poder militar, y las naciones unidas siguen simplemente siendo cuna del calentamiento de asiento, Donald Trump muestra al mundo el potencial geoestratégico del que es capaz.
El problema?
La falsedad gubernamental establecida en lo más profundo de la clase política que hará siempre que la geoestrategia tenga tintes de conspiración, ya que de este modo seguirá contribuyendo a la creación y mantenimiento de siervos aborregados de las naciones del mundo "civilizado".
Que ocurrirá ahora? Un cambio del paradigma de aliados políticos y un nuevo sistema político horientado sin duda a la creación cooperativa de las grandes potencias económicas mundiales.
Mientras que el resto de países se pelearán por su parte del pastel así como por su puesto en la foto.
Y España mientras tanto jugando a la política social, movilizando masas en marabuntas de mentes con ideales tergiversados y conciencias de imitación, sin análisis ni clínico, ni crítico... Lo que llevará a un simple y veloz conflicto político sin mayores, un cambio político y unas alianzas que nada van a tener de beneficio real para el pueblo. No obstante tirarán migas de pan en pro de mantener la sensación de logro del pueblo. Intentando crear mártires de causas que caen por su propio peso... Pues la división social está más que establecida y las clases ya no luchan entre sí, sino que se mofan unas de otras mientras mezclan entre sí en un baile de máscaras absurdo... Ya que realmente ante los movimientos sociales, acampadas, postraciones o manifestaciones la sociedad no ve un movimiento digno sino que ven realmente la fauna que se moviliza creando un circo social más que una lucha obrera como en los viejos tiempos.
Y eso siempre será la lacra de esta nueva generación, que creen en su falacia, hasta que maduran y ven la realidad del mundo.
Solución? Avanzar cada cual con su interés personal, mantener la cabeza fría ante los populismos y pensar en que la vida tiene más matices que el blanco y negro.
Total... Pactarán cuando no lo esperes ni lo desees.