
Algunas veces, en algunos momentos precisos, hecamos la vista atras y vemos aquel camino que hemos recorrido, la vida que hemos llevado o incluso los sueños perdidos, muchos nos atascamos en esa sensacion doliente, de no perder el tiempo y seguir andando, incluso sin camino, sin rumbo... hay veces en que me paro a pensar, ya sea sentado ante el arbol de la vida, dedicado a la memoria de mi padre adoptivo, o bien sentado ante esta pantalla que tanta vida y alma tiene, me pregunto incesante cual es el mejor modo de vivir, o si he vivido bien o mal. Entonces me doy cuenta, cuenta de que el camino no ha sido duro, sino que ha sido un camino, tal vez distinto o semejante a muchos, pero en esencia, mi camino.
Y hay que estar orgullosos de donde el pasado y nuestros actos decisiones y vivencias nos han dejado o permitido llegar.
y miro, miro a tras, y veo unr ecorrido extenso, lleno de vida y vivencia, donde miles de seres han pasado, algunos dejando rastro a modo de eseñanza y otros una estela veloz y fugaz donde un potencial humano queda adjunto a cada pisada. Bien no se describirlo, pero son sensaciones que te hacen recobrar la cordura y la fe en la humanidad, sean del credo, rasgo o como sean, lo importante es la fuerza que han puesto en sus andanzas, en sus caminos. Por ello doy gracias de donde he llegado... doy gracias, simplemente...
POR HABER LLEGADO.
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